TECNOLOGÍA · INFRAESTRUCTURAS · EJECUCIÓN
Cuando el problema técnico estaba fuera de la ingeniería.
Amazon desarrollaba en Aragón un gran proyecto de infraestructura tecnológica cuyo funcionamiento exigía importantes conducciones y sistemas asociados al suministro y gestión del agua.
El desafío técnico era considerable, pero cuando comenzó la intervención el principal problema ya no estaba en la capacidad de las ingenierías para diseñar la infraestructura.
Estaba en conseguir que pudiera construirse.
Problema
Una planificación deficiente había provocado un profundo desajuste entre las distintas líneas de actuación necesarias.
Tres grandes empresas de ingeniería se encontraban ya trabajando sobre el proyecto y generando un coste diario significativo, pero su capacidad de avance estaba limitada porque las negociaciones con los propietarios y organismos afectados por el trazado no habían progresado al mismo ritmo.
El diseño técnico avanzaba más rápido que la disponibilidad real de los terrenos.
Cada vez que una negociación obligaba a modificar el trazado era necesario rehacer parte del trabajo de ingeniería. Un cambio aparentemente pequeño podía suponer decenas de miles de euros adicionales en horas de diseño con AutoCAD y ZWCAD, además del retraso acumulado sobre otras partes del proyecto.
Existía además un riesgo importante de que determinadas alternativas pudieran afectar infraestructuras existentes y generar interrupciones en el suministro de agua de boca.
A ello se añadía una aproximación inicial a determinadas negociaciones basada en criterios jurídicos y contractuales anglosajones que no siempre encajaban con la realidad jurídica, administrativa y social del Reino de España.
La dificultad ya no consistía solamente en encontrar el mejor trazado técnico.
Había que conseguir que pudiera ejecutarse.
Intervención
El primer trabajo fue entender el proyecto como un sistema completo.
Se revisó el grado de avance de cada línea de actuación, sus dependencias y el coste que los desajustes estaban generando para Amazon.
El análisis permitió identificar el principal cuello de botella: la ingeniería avanzaba mucho más deprisa que las negociaciones y autorizaciones necesarias para disponer de los terrenos.
La prioridad pasó entonces del despacho al terreno.
Durante los meses siguientes se trabajó directamente en Zaragoza y Huesca con propietarios particulares, empresas, asociaciones, abogados, ayuntamientos, administraciones y otros organismos públicos.
Las reuniones se mantuvieron allí donde podían resolverse los problemas: viviendas, explotaciones, empresas, despachos profesionales, ayuntamientos y establecimientos locales.
El trabajo consistió en recabar y contrastar información, localizar titulares reales, responder preguntas, analizar impactos económicos, estudiar alternativas de trazado, agrupar negociaciones, plantear soluciones e incentivos y acelerar acuerdos que permitieran mantener el avance de las ingenierías.
Reconstruir la información
La base de datos recibida no permitía conectar adecuadamente parcelas, titulares, interlocutores, documentación, afecciones y negociaciones.
Fue necesario reconstruirla por completo.
El nuevo sistema relacionó:
parcela → titularidad → interlocutor → documentación → NDA → afección técnica → condicionantes jurídicos → negociación → ingeniería → siguiente acción.
Esto permitió trabajar sobre 728 parcelas afectadas, de las que 353 eran privadas y 375 públicas, distribuidas entre ocho municipios.
La realidad encontrada sobre el terreno era extraordinariamente diversa: cambios de titularidad, herencias, copropiedades, arrendamientos, parcelas de dominio público, servidumbres existentes, acequias, drenajes, pozos, gasoductos, infraestructuras eléctricas, torres de telefonía, afecciones arqueológicas, cultivos y árboles frutales.
En muchos casos la información disponible inicialmente no reflejaba siquiera quién debía ser realmente el interlocutor.
Ingeniería y realidad del terreno
Una conducción podía parecer perfectamente viable sobre un plano y resultar problemática cuando se comprobaban sus consecuencias reales.
En determinadas explotaciones agrícolas, por ejemplo, el trazado podía afectar árboles frutales, raíces, sistemas de riego o la capacidad productiva futura de la parcela.
También aparecieron infraestructuras existentes cuya afección obligaba a revisar el diseño o las condiciones de ejecución.
Cada nueva circunstancia podía provocar una modificación del trazado y cada modificación podía generar nuevas horas de ingeniería.
Por ello se propuso a Amazon establecer un cuadro mínimo de pérdidas económicas por terreno que permitiera valorar compensaciones con criterios homogéneos y evitar que negociaciones relativamente pequeñas generasen costes mucho mayores en ingeniería y retrasos.
El trabajo incluyó asimismo apoyo en la migración e intercambio técnico de información entre entornos CAD y ZWCAD, elaboración de informes de seguimiento y progreso y análisis de impactos medioambientales.
Administraciones y calendario real
Una parte muy importante de las parcelas estaba vinculada a organismos públicos.
Fue necesario gestionar solicitudes mediante ayuntamientos, registros generales, sedes electrónicas y organismos de diferentes administraciones, manteniendo un seguimiento individual de cada expediente.
Para cada uno se controlaba:
situación actual → documentación enviada → respuesta recibida → organismo responsable → siguiente acción → impacto sobre el calendario.
De esta forma fue posible sustituir una planificación teórica por un calendario construido a partir de la situación real de propietarios, administraciones, permisos y necesidades de ingeniería.
Resultado
La intervención permitió conectar en una misma estrategia aspectos que hasta entonces avanzaban a ritmos diferentes:
ingeniería + propietarios + administraciones + documentación + negociación + impacto económico + calendario.
La reorganización redujo cambios tardíos de trazado, retrabajos de ingeniería y tiempos improductivos asociados al bloqueo de parcelas y expedientes.
El ahorro estimado durante las fases críticas se situó en torno a 30.000–40.000 euros mensuales.
Al mismo tiempo, disponer de información directa de los afectados permitió mejorar la trazabilidad de las negociaciones y aumentar la seguridad jurídica de las partes, explicando con mayor precisión las afecciones, alternativas y siguientes pasos.
Toda la actividad se desarrolló manteniendo la confidencialidad exigida por los NDA del proyecto.
Cierre
El plano decía por dónde debía pasar la infraestructura.
El terreno explicaba si realmente podía pasar por allí.